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Semana 2 del embarazo

Semana 2 del embarazo

Técnicamente, todavía no estás embarazada en la semana dos, pero ésta es la semana en la que probablemente empieces activamente a intentar concebir. Cuando estés oficialmente embarazada, tu médico calculará tu fecha prevista de parto a partir de la fecha de tu última menstruación, que fue la semana pasada. En la mayoría de las mujeres, la concepción se produce aproximadamente dos semanas después de esa fecha.

Pero cuando intentas determinar cuándo empezó tu embarazo, la fecha que realmente estás buscando es la de la implantación, es decir, cuando el óvulo fecundado anida en el endometrio y por tanto, comienza la gestación. Puedes averiguar esta fecha usando un par de fórmulas sencillas (que hemos analizado detalladamente en nuestro artículo sobre la calculadora de la implantación).

La semana pasada, la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH) empezaron a preparar tu cuerpo para el proceso de ovulación. Estas hormonas estimulan el crecimiento de unas bolsas llenas de líquido en tus ovarios, denominadas folículos.  La ovulación se produce cuando el folículo dominante se rompe y libera un óvulo en la trompa de Falopio. Dependiendo de tu ciclo, que puede variar de una mujer a otra, la ovulación se suele producir al final de la semana 2 o a principios de la semana 3.

¿Qué tamaño tiene mi bebé?

Longitud del bebé: 0 cm.

Peso del bebé: 0 g.

¿Cómo se desarrolla mi bebé?

Ahora mismo, tu bebé es un solo óvulo,y un solo espermatozoide independientes,a la espera de encontrarse. Durante la ovulación, se libera un óvulo maduro en la trompa de Falopio, pudiendo encontrase tu óvulo por una parte y el espermatozoide de tu pareja por otra, a lo largo de esta semana o principios de la próxima, dependiendo de la duración de tu ciclo. Cuando el espermatozoide fecunda el óvulo y se produce la concepción, el óvulo ya fecundado (también denominado cigoto) es tan pequeño que tan sólo se puede ver a través de un microscopio.

Este cigoto crecerá hasta dar lugar a un conjunto mayor de células, denominado blastocito, y descenderá por la trompa de Falopio hasta implantarse en el endometrio. Cuando el blastocito se implanta en el endometrio, lo cual suele ocurrir entre ocho y diez días después de la ovulación, empieza rápidamente a producir la hormona hCG.

¿Qué ocurre en mi cuerpo?

Si tienes intención de quedarte embarazada este mes, lo importante es programar las relaciones sexuales para tus días más fértiles.  Puesto que la fertilidad viene determinada por la ovulación—tu ventana fértil es el día de ovulación y los cinco días anteriores—cuanto más entiendas tu cuerpo y tu ciclo único, más probabilidades tendrás de concebir.

Entonces, ¿cuándo ovulas? Esta es la pregunta del millón cuando estás intentando concebir. La mayoría de los cálculos asumen que una mujer con un ciclo regular de 28 días ovula el día 14 o 15. Pero los estudios indican que la mayoría de las mujeres no ovulan el decimocuarto día de su ciclo, como se les suele decir. (De hecho, un estudio reveló que el 70 % de las mujeres tiene ventanas fértiles que no coinciden plenamente con los días 10 a 17 del ciclo).

Cuando has ovulado y el óvulo accede a la trompa de Falopio, tiene que ser fecundado por un espermatozoide en el plazo de 12 a 24 horas o el óvulo morirá, y tendrás que volver a empezar el proceso de nuevo al mes siguiente. Por suerte, los espermatozoides pueden vivir en el cuerpo hasta seis días, razón por la cual es importante no esperar hasta el día de la ovulación para empezar a intentar concebir.

Si llevas varios meses usando la pulsera Ava o haciendo un seguimiento de tu ciclo, puede que tengas una indicación bastante buena de cuándo son esos días fértiles. Aunque no lo hayas estado siguiendo, puedes buscar algunos signos y síntomas de ovulación. Pero lo cierto es que la ovulación se produce a un nivel tan pequeño en el cuerpo que, generalmente, no se puede “sentir”.

Sin embargo hay algunos signos físicos cuando tu cuerpo se prepara para ovular y otros síntomas físicos que se producen después de la ovulación, los cuales pueden incluir:

 

  • Aumento de la frecuencia del pulso en reposo. Según los datos de estudios clínicos, la frecuencia del pulso o frecuencia cardíaca en reposo (FPR) empieza a aumentar en los días previos a la ovulación. La FPR es más baja durante la menstruación, aumentando unas dos pulsaciones por minuto (PPM) entre dos y cinco días antes de la ovulación. Después de la ovulación, la FPR sigue aumentando, alcanzando su nivel máximo a mitad de la fase lútea, y desciende aproximadamente cuando empieza la menstruación aunque, si estás embarazada, se mantendrá elevada.
  • Cambios en la temperatura corporal basal. Algunas mujeres notan que la temperatura corporal basal (TCB) alcanza un nadir (un punto bajo) el día de la ovulación. Sin embargo, este nadir de la TCB no está presente en la mayoría de los gráficos y no es una forma muy fiable de identificar la ovulación.
  • Dolor pélvico. Puedes notar mittelschmerz (denominado así por el nombre del médico que lo documentó por primera vez). Se trata de una punzada, en ocasiones dolorosa, localizada en un costado del abdomen que se produce cuando el ovario de ese lado libera el óvulo. Alrededor de un 20 % de las mujeres puede padecer dolor durante la ovulación, pero no necesariamente se produce en el momento exacto de la ovulación, y no debería usarse como un indicador definitivo de que ha tenido lugar la ovulación.
  • Cambios en la mucosidad cervical. Presta mucha atención a tu flujo vaginal. Durante la mayor parte de tu ciclo, tu vagina es ácida y hostil al esperma, y tu mucosidad cervical es más espesa y pegajosa. Pero a medida que te aproximas a tus días fértiles, la consistencia de la mucosidad cervical cambia. El cuello uterino empieza a producir una mucosidad similar a la clara de huevo, que es resbaladiza, transparente, elástica y receptiva al esperma. (Como un tobogán que ayuda a los espermatozoides a viajar hacia el óvulo con más eficacia.)
  • Cambios en el aspecto del cuello uterino. Algo que debes comprobar si estás intentando quedarte embarazada es el aspecto de tu cuello uterino. Se vuelve más blando, más alto y más abierto cuando estás ovulando.

Algunas mujeres aseguran que empezaron a “sentirse” embarazadas hacia el final de la semana dos, a pesar de que es poco probable. Los primeros síntomas de embarazo suelen parecerse a los síntomas previos a la menstruación, con lo que resulta complicado diferenciar unos de otros.

Es posible que busques ansiosamente cualquier posible primer signo de embarazo, pero ten paciencia. Incluso aunque la fertilización tenga lugar esta semana, en realidad no hay manera de detectarla, por lo que intenta mantener la calma. No podrás obtener un resultado positivo en la prueba de embarazo hasta que el óvulo fecundado se implante en el útero y tu cuerpo empiece a producir la hormona del embarazo, la gonadotropina coriónica humana (hCG). La hCG es la hormona que miden las pruebas de embarazo (tanto de sangre como de orina) y tu cuerpo no ha empezado a producirla en serio todavía.

¿Qué más debería de hacer esta semana?

  • ¡Mantener relaciones sexuales! Estás ovulando. Sihas acotado tu ventana fértil, mantén relaciones sexuales cada dos días (¡o cada día si te apetece!) durante ese período. Mantener relaciones sexuales cada día durante tu ventana fértil (los cinco días anteriores al día de la ovulación y el mismo día de la ovulación) te da un 25 % de probabilidades de concebir. (Hacerlo cada dos días te da una probabilidad ligeramente inferior, un 22 %). Si deseas obtener más información sobre este tema, lee nuestro artículo sobre la frecuencia con la que deberías mantener relaciones sexuales para quedarte embarazada.
  • Gestiona el posible estrés o ansiedad que sientas. Un estudio reciente ha concluido que las mujeres que indicaban sentirse más estresadas antes de la ovulación tenían un 40 % menos de probabilidades de concebir durante la ventana fértil.
  • Si no tienes ginecólogo, es un momento excelente para que busques uno.
  • Si todavía no estás tomando una vitamina prenatal, empieza a tomar una que contenga 400 microgramos de ácido fólico. El breve intervalo entre la concepción y el momento en que oficialmente descubres que estás embarazada es esencial, desde un punto de vista del desarrollo. Una cantidad suficiente de folato reduce drásticamente la probabilidad de defectos del tubo neural de tu bebé.

Algo interesante y divertido (y como siempre, avalado por investigaciones)

Algunos estudios han observado otros comportamientos sutiles —o incluso inconscientes— que las mujeres muestran durante la ovulación, aparentemente, para atraer al mejor compañero posible. Un estudio concluyó que durante su período más fértil, la voz de una mujer, sorprendentemente, cambia. Dado que una voz más aguda se suele asociar a la feminidad, inconscientemente, las mujeres usaban un tono más agudo en sus comunicaciones sociales a medida que se acercaban a la ovulación.

Otro estudio descubrió que las mujeres que ovulaban, inconscientemente, compraban ropa más sexy. Los investigadores descubrieron que esta “ropa más sexy” no era para atraer a los hombres, sino más bien para superar a las mujeres rivales durante la breve ventana fértil mensual.

Preguntas frecuentes de esta semana

 

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