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Ácido fólico: ¿cuándo debería empezar a tomarlo?

Conclusiones principales:

  • El folato y el ácido fólico son dos formas diferentes de vitamina B9, que contribuyen al crecimiento celular
  • El folato se encuentra de forma natural en los alimentos, mientras que el ácido fólico es la versión sintética que se encuentra en las vitaminas o en los alimentos procesados
  • El folato y el ácido fólico son determinantes para evitar anomalías del tubo neural
  • Deberías comenzar a tomar suplementos de folato al menos un mes antes de la concepción (porque estas anomalías se desarrollan muy temprano, incluso antes de que sepas que estás embarazada)
  • Hay pruebas de que tomar demasiado folato puede ser perjudicial para tu salud

 

Si estás intentando concebir, ya habrás oído hablar del folato (o su versión sintética, el ácido fólico) como una de las vitaminas prenatales esenciales. Pero, ¿cuándo deberías empezar a tomarlo?

Saber cuándo tomar ácido fólico y en qué cantidad puede ayudar a prevenir defectos congénitos graves. Sin embargo, existe cierta controversia sobre el folato y el ácido fólico. Con el fin de proporcionar la mejor información disponible, también abordaremos esos asuntos.

Este artículo cubrirá los siguientes temas:

  • ¿Qué es el ácido fólico?
  • ¿Cuál es la diferencia entre el folato?
  • ¿Cuándo deberías empezar a tomar folato y en qué cantidad?
  • ¿Es posible tomar demasiado ácido fólico?

¿Qué es el ácido fólico? ¿Es diferente del folato?

Es una vitamina B sintética que se encuentra en los suplementos vitamínicos. Cuando se produce de forma natural en los alimentos (como las verduras de hoja verde, las legumbres y algunas frutas), esta vitamina se llama folato. El folato es vital para copiar y sintetizar el ADN, contribuir a las funciones nerviosa e inmune y crear nuevas células.

¿Qué hace el ácido fólico?

Tomar ácido fólico o folato puede ayudar a prevenir anomalías de la médula espinal y el cerebro de tu bebé. Aproximadamente 1 o 2 de cada 1000 embarazos se ven afectados por anomalías del tubo neural que o bien se terminan después de un examen y diagnóstico prenatal o dan como resultado el nacimiento de personas con malformaciones mortales o que causan una discapacidad grave.

¿Cuándo debería empezar a tomarlo?

Lo ideal es que comiences a tomar ácido fólico antes de intentar concebir. Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que las mujeres que intentan concebir comiencen a tomar un suplemento de folato al menos un mes antes de la concepción. Esto se debe a que el folato desempeña un papel increíblemente importante durante el desarrollo temprano. De hecho, una cantidad suficiente de folato es más beneficiosa en los primeros 28 días después de la concepción, que a menudo se solapa con el período durante el que la mujer aún no sabe que está embarazada.

¿Cuánto debo tomar?

Como casi el 50 % de los embarazos no son planificados, el CDC recomienda que todas las mujeres entre 15 y 45 años que puedan tener hijos deben complementar incluso una dieta rica en folato con 400 microgramos de ácido fólico al día, además de consumir los alimentos con folato de una dieta sana y variada.

Algunas mujeres pueden necesitar un suplemento diario mayor. Habla con tu médico si:

  • Has estado embarazada de un bebé (nacido vivo o muerto) con una anomalía del tubo neural
  • No planeaste tu embarazo y no estabas tomando suplementos con ácido fólico cuando comenzó
  • Estás tomando medicación (muchos medicamentos actúan como antagonistas del ácido fólico, lo que genera tasas más altas de complicaciones del embarazo)
  • Te has sometido a una intervención de bypass gástrico
  • Tienes alguna enfermedad como diabetes, epilepsia, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad o enfermedad hepática
  • Tienes un historial de consumo excesivo de alcohol o tabaco
  • Sabes que hay antecedentes de anomalías del tubo neural en tu familia (como hermanos, padres o primos)

¿Cuál es la controversia?

Si bien prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que el folato es importante, existe una controversia en torno a la versión sintetizada del folato, el ácido fólico. Dicha controversia se relaciona principalmente con la diferencia entre cómo el folato de la dieta y el ácido fólico sintético se sintetizan en el organismo. Tu genética puede determinar la rapidez con la que tu organismo es capaz de sintetizar el ácido fólico.

Las células de los intestinos transforman fácilmente el folato presente en los alimentos en una forma de folato denominada 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF) que es vital para la creación y el funcionamiento de las células. El ácido fólico también se puede transformar en 5-MTHF, pero se trata de un proceso de dos pasos que requiere dos enzimas hepáticas diferentes. Lamentablemente, estas enzimas pueden saturarse por la cantidad de ácido fólico que ingieres, disminuyendo la velocidad de transformación y provocando que el ácido fólico no se metabolice. No metabolizado se ha relacionado con el cáncer, enfermedades vasculares, trastornos psiquiátricos y las propias anomalías del tubo neural que intentamos evitar con la ingesta de ácido fólico.

Sin embargo, un estudio reciente ha descubierto que no hay motivos para establecer un límite superior en la cantidad de ácido fólico consumido. Este estudio afirma que la idea anterior de que una dosis más alta de ácido fólico era neurotóxica se basó en un análisis defectuoso. (Básicamente, el estudio concluyó que el daño neurológico originalmente atribuido a un exceso de ácido fólico no estuvo realmente causado por el ácido fólico).

Por lo tanto se trata de una controversia ya que todavía hay opiniones diferentes al respecto. (Para un análisis mucho más detallado del folato frente al ácido fólico, incluidas las consideraciones genéticas que podrían ser relevantes en tu caso, consulta nuestro artículo, El folato frente al ácido fólico: cómo decidir cuál es la mejor opción para ti).

¿Qué alimentos contienen folato?

El folato se puede encontrar en alimentos como:

  • Carnes (especialmente en el hígado)
  • Cacahuetes
  • Legumbres (alubias y lentejas)
  • Algunos cereales integrales (como harina enriquecida, arroz o harina de maíz)
  • Cereales para el desayuno enriquecidos
  • Cítricos (sobre todo naranjas y zumo de naranja)
  • Verduras de hoja verde oscuro (como espinacas y brócoli)

Desde el año 1998, es obligatorio en Estados Unidos enriquecer los productos de cereales enriquecidos con ácido fólico.

¿Aporta mi dieta una cantidad suficiente?

Aunque el consumo de alimentos ricos en folato puede ayudar, es difícil obtener la cantidad suficiente de folato sólo con la dieta. Una de las razones para ello es la inestabilidad del compuesto vitamínico, que puede reducirse hasta en un 70 % durante la molienda o el horneado.

Dada la importancia del folato y el ácido fólico, la mayoría de los médicos recomiendan tomar un suplemento para garantizar que se alcance la dosis diaria recomendada. (Si necesitas más información, consulta nuestro artículo sobre cómo elegir las mejores vitaminas prenatales).

¿Cuáles son los riesgos de no tomar folato o ácido fólico?

La cantidad adecuada de folato o de ácido fólico ayuda a prevenir dos defectos congénitos graves: la espina bífida y la anencefalia. La espina bífida es una dolencia en la que la médula espinal está expuesta. Durante los primeros 28 días después de la fertilización, los huesos de la columna vertebral deben cerrarse correctamente alrededor de la médula espinal. Si no lo hacen, la médula espinal o el líquido espinal sobresaldrán de la columna, a menudo en la parte inferior de la espalda, causando problemas de salud y en ocasiones, requiriendo intervención quirúrgica.

La anencefalia es una anomalía del tubo neural por la cual el bebé nace sin partes significativas del cerebro y el cráneo. Aunque el bebé puede vivir durante unas horas o días después del nacimiento, la dolencia es mortal.

Los investigadores han comenzado a estudiar los efectos en la prevención de otros problemas, como defectos cardíacos congénitos, labio leporino y parto prematuro.

Tras un estudio colaborativo llevado a cabo por el CDC y el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín en China, los investigadores descubrieron que las mujeres a las que se administraron 400 microgramos de ácido fólico antes y durante el embarazo experimentaron una disminución significativa de la aparición de anomalías del tubo neural.


Lindsay Meisel

Lindsay Meisel is the Head of Content at Ava. She has over a decade of experience writing about science, technology, and health, with a focus on women's health and the menstrual cycle. Her work has been featured on The Fertility Hour, The Birth Hour, The Breakthrough Journal, and The Rumpus.

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